miércoles, 29 de septiembre de 2010

Un Gobierno en crisis de comunicación

Los Kirchner -Néstor o Cristina- se caracterizan por hablar con los medios a través de sus ministros, una suerte de voceros temporales que dejan sin tareas a ex funcionarios como Miguel Nuñez.

Sin embargo, esta semana el Gobierno encontró a su peor enemigo frente al espejo: es que las contradicciones respecto a la inseguridad fueron el principio del fin de estos dias para el olvido en Olivos.

Hace tan solo una semana, el ministro Alak aseguraba frente a Diputados que el delito habia bajado y 72 horas después su propia cartera publicaba en la web un alza del 25 por ciento del delito en 2008. Aún huelgan los datos del año pasado.

Mientras tanto, la oposición se sirvió de una comidilla ante el silencio oficial y aprovechó para desfilar por diarios y radios al reclamo unísono de "mentirosos".

Por estas horas todavia se escucha el eco de las anárquicas declaraciones de Hebe de Bonafini, otra de las voceras amparadas del kirchnerismo y a quien hace pocos dias el presidente norteamericano Barack Obama le dedicó unas lineas de su discurso.

Con una recién estrenada titularidad del G77 que pocos quieren conducir y una semana de luna de miel presidencial, la comunicación de este país no solo reclama orden, sino también sensatez.